El Círculo Beta
El programa de acompañamiento para mujeres que van a iniciar su primera FIV y quieren llegar a ella habiendo hecho todo lo que estaba en su mano para aumentar sus probabilidades de éxito.
Porque la mayoría de mujeres entran en una FIV con analíticas básicas, un protocolo estándar y la sensación de que el proceso va más rápido que la comprensión de su caso.
El Círculo Beta revisa todo lo que el sistema no ha mirado, detecta los puntos ciegos que pueden estar frenando tu embarazo, y te pone delante de tu FIV con una estrategia real para tu caso.
Esto te suena:
Llevas meses, quizás años, sin contárselo a casi nadie. Ni a tu madre, ni a tus amigas. Tú y tu pareja, solos con esto.
Mientras tanto, sigues cuentas de fertilidad, has investigado en Google más que algunos médicos, tienes una lista de suplementos que has ido acumulando porque este estudio decía una cosa, aquella influencer decía otra, y has pensado "por si acaso".
Te cuidas. Comes bien. Haces deporte. Evitas tóxicos. No eres de las que se cruzan de brazos.
Y aun así.
Ves un test positivo de otra mujer y sientes algo que no puedes ni nombrar bien. No es envidia exactamente. Es rabia. Cansancio. Y luego te sientes mal por sentir todo esto. Y encima te preguntas qué más puedes hacer, si ya estás haciendo todo lo que puedes.
Los médicos te dicen que todo está bien, que hay que tener paciencia. Tu entorno te dice "ya llegará".
Y tú estás ahí pensando que nadie entiende realmente lo que es esto. Lo que es preguntarte si algún día vas a escuchar ese latido. Si algún día vas a ver ese positivo. Si te va a tocar a ti.
La sensación es que estás haciendo muchas cosas. Pero sin saber si son las cosas correctas para tu caso.
No es lo que haces. Es lo que nadie ha mirado.
El sistema de reproducción asistida está diseñado para hacer FIV. No para preguntarse qué hay detrás de por qué no está funcionando.
En una clínica de reproducción nadie va a revisar tu microbiota. Nadie va a mirar si tienes inflamación silenciosa. Nadie va a pedirte las analíticas que no están en el protocolo estándar.
Ellos tienen un protocolo ABC y tú entras en él.
Y cuando investigas por tu cuenta pasa lo contrario. Absorbes información de todas partes, cuentas de Instagram, artículos, cursos, grupos, y vas añadiendo cosas a tu rutina sin saber si tienen sentido para tu caso específico. El resultado es una lista larga de cosas que estás haciendo, mucho esfuerzo, y la sensación de que aun así algo no encaja.
Porque todavía nadie se ha sentado a mirar tu caso como se merece.
Las analíticas que te han hecho y las que no. Lo que estás tomando y si tiene sentido para ti. Lo que tus hábitos actuales están apoyando o saboteando sin que lo sepas.
Los cabos sueltos no desaparecen solos. Y entrar en una FIV con cabos sueltos es exactamente lo que hace que muchas mujeres lleguen al otro lado sin respuestas, sin saber qué cambiar para la siguiente vez.
La diferencia está en no dejar pasar nada.
No en hacer más cosas. En mirar mejor.
Hay una palabra que nos define y que no nos da vergüenza usar: somos tiquismiquis.
Con las analíticas, con los hábitos, con la alimentación, con las pruebas que se han hecho y con las que no se han hecho. No trabajamos con protocolos genéricos. Trabajamos con tu caso. Con lo que tú has hecho hasta ahora, con lo que tiene sentido para ti, y con lo que falta.
Para hacer eso, seguimos un proceso estructurado en cuatro fases:
The Full Picture
Antes de hacer nada, miramos todo. Tu historial, tus analíticas, tus diagnósticos, lo que te han dicho y lo que no. La mayoría de mujeres llevan años acumulando información de su caso que nunca se ha conectado entre sí. Esta fase hace exactamente eso: reconstruir el dibujo completo para entender desde dónde partimos realmente.
Blind Spots
Una vez que tenemos el caso completo, buscamos lo que falta. Las pruebas que no se han hecho. Los factores que nadie ha evaluado. Las piezas del puzzle que están ahí pero que nadie ha conectado. Muchas mujeres llevan años con un diagnóstico vago en la mano y la sensación de que algo se les está escapando. Aquí es donde lo encontramos.
Fertile Ground
Con todo detectado, preparamos el terreno. Corregimos déficits nutricionales, tratamos la inflamación silenciosa, ajustamos la suplementación, trabajamos la microbiota, creamos rutinas y hábitos específicos para tu caso. No cambios genéricos. Cambios con criterio, basados en lo que hemos visto en las dos fases anteriores. Para que tu cuerpo llegue a la FIV en las mejores condiciones posibles.
Smart FIV
La última fase es entrar en el tratamiento sabiendo lo que sabes. No como alguien que sigue un protocolo sin entenderlo. Como alguien que conoce su caso, ha trabajado lo que estaba en su mano, y puede participar en su proceso con claridad y criterio.
Y cuando algo que encontramos se sale de nuestro territorio, derivamos. A quien sabe. Porque nuestra función no es tener todas las respuestas, sino asegurarnos de que tu caso tiene todas las respuestas que necesita.
Esto es lo que hace que El Círculo Beta no sea una consulta más. Es el proceso que ninguna clínica de reproducción va a hacer por ti.
¿Qué es El Círculo Beta y cómo funciona?
El Círculo Beta es un programa de seis meses donde trabajas con una especialista en nutrición y fertilidad que lleva tu caso de principio a fin. No es un curso. Tampoco es una consulta puntual. Es un acompañamiento semana a semana, mientras te preparas para tu FIV.
Así funciona desde el primer día:
Cuando entras, rellenas un formulario inicial donde lo cuentas todo.
Lo que te han hecho, lo que no, las pruebas, los resultados, los suplementos que estás tomando. Tu tutora nutricionista junto a todo el equipo lo revisa todo y en aproximadamente una semana ya tienes tus primeras pautas, alimentación, suplementación, y una revisión completa de tu caso con los puntos ciegos detectados. Todo explicado en un vídeo tuyo, para ti, que queda guardado en una carpeta compartida.
A partir de ahí empieza el trabajo de verdad.
Tu tutora está contigo de lunes a viernes por Telegram en vuestro espacio privado. Cuando llegan resultados de analíticas, cuando vas a un especialista y no sabes qué hacer con lo que te han dicho, cuando tienes una duda a las ocho de la tarde. Ella está encima porque sabe que este proceso no ocurre solo en horario de consulta.
Cada mes tienes acceso a:
Tutorías en directo: dos horas semanales donde puedes conectarte si quieres resolver algo face to face con tu tutora. Son grupales pero opcionales, y no se graban para proteger tu privacidad.
La Sesión Faro conmigo, Marta, en directo. Para preguntar, compartir, y ver que no estás sola en esto.
Dos sesiones mensuales con Marta Ramos, psicóloga perinatal, para trabajar todo lo que este proceso mueve por dentro. También grupales y sin grabación.
La comunidad del Círculo Beta, un espacio en Telegram donde están todas las mujeres del programa. Opcional, porque sabemos que hay quien necesita comunidad y quien necesita silencio.
Una plataforma con contenido grabado, pero sin agobios. Está ahí como apoyo, para que tu especialista no tenga que explicarte cada vez las bases desde cero. No es un curso que tienes que completar. No hay deberes. Si lo necesitas, lo tienes. Si no, el trabajo ocurre en el seguimiento.
Todo esto durante seis meses. Con un calendario mensual para que sepas siempre qué hay y cuándo.
Ellas también llegaron con dudas. Esto es lo que encontraron.
Y cuando llegaron los resultados:
















































El Círculo Beta es para ti si:
- Llevas más de un año buscando el embarazo y te han propuesto hacer una FIV, o estás pensando en iniciarla y quieres asegurarte de llegar lo mejor preparada posible antes de empezar.
- O ya has hecho algún ciclo que no ha funcionado y sabes que algo no se ha mirado bien, aunque no sepas exactamente qué.
- O estás en búsqueda natural pero tienes claro que quieres hacer todo lo que esté en tu mano antes de que el tiempo tome la decisión por ti.
En los tres casos, lo que tienes en común es esto: no quieres seguir avanzando sin saber que has mirado todo lo que se podía mirar.
El Círculo Beta no es para ti si:
- Llevas menos de seis meses buscando. No porque no puedas beneficiarte, sino porque todavía hay un proceso natural que recorrer y este no es tu momento.
- Estás pensando en congelar óvulos sin un proceso de fertilidad activo detrás. El Círculo Beta está diseñado para mujeres que están en camino hacia un embarazo, no para preservación de fertilidad.
Lo que quizás estás pensando ahora mismo:
Lo sabemos. Y entendemos que después de todo lo que has invertido, en tiempo, en dinero, en esperanza, la idea de probar algo nuevo genere más desconfianza que ilusión.
Por eso no te pedimos que confíes a ciegas. Te pedimos que mires si lo que hemos descrito aquí, los puntos ciegos, el caso completo, el acompañamiento real, encaja con lo que sientes que te ha faltado hasta ahora. Si la respuesta es sí, la conversación tiene sentido. Si no, tampoco.
No somos la solución a todo. Somos muy específicas en lo que hacemos y en para quién lo hacemos. Y esa especificidad es exactamente lo que nos permite no ser una cosa más que probar, sino la pieza que faltaba.
Lo entendemos mejor que nadie. Porque la mayoría de mujeres que llegan al Círculo Beta están exactamente ahí: con demasiadas cosas encima, demasiada información, demasiados frentes abiertos.
Y precisamente por eso el Círculo Beta no añade carga. La ordena.
Tu especialista revisa todo lo que estás haciendo y te dice qué tiene sentido para tu caso y qué no. Muchas mujeres salen de las primeras semanas haciendo menos cosas, no más. Pero las correctas.
No es un programa que te exige. Es un programa que te despeja.
Es la pregunta lógica si estás acostumbrada a las consultas tradicionales.
La diferencia es esta: en una consulta individual tienes una hora cada cierto tiempo. En el Círculo Beta tienes a tu especialista de lunes a viernes, cuando lo necesitas de verdad. Cuando llegan los resultados. Cuando tienes una duda antes de una cita médica. Cuando algo no cuadra.
El seguimiento continuo por Telegram no es una versión reducida de una consulta. Es un modelo diferente que funciona mejor para un proceso que tampoco ocurre en horas puntuales.
Y si en algún momento necesitas resolver algo face to face, las tutorías en directo están ahí para eso.
Lo entendemos. Pero los seis meses tienen una lógica muy concreta.
Las primeras semanas son para revisar tu caso completo, detectar los blind spots y preparar el terreno. Eso tiene un tiempo y no se puede comprimir sin perder profundidad.
Pero la FIV no empieza y termina en un día. Hay estimulación, analíticas, espera de resultados, transferencia. Y en cada uno de esos momentos, tu especialista está ahí para ajustar, interpretar y acompañarte. Porque el trabajo no para cuando empieza el tratamiento.
Seis meses es el tiempo que necesita este proceso para hacerse bien.
¿Tu caso encaja en el Círculo Beta?
El siguiente paso es una llamada de valoración con nuestro equipo.
En esa llamada revisamos tu caso: dónde estás, qué se ha mirado hasta ahora, qué no, y si el Círculo Beta es lo que necesitas en este momento. Si encaja, te explicamos cómo empezar. Si no encaja, te lo decimos también.
Si has llegado hasta aquí, algo en ti ya sabe.
Sabes que quieres llegar a tu FIV de otra manera.
Imagínate entrando a esa consulta sabiendo exactamente qué preguntar. Sin hacerte pequeña delante del médico. Con la claridad de quien ha mirado su caso de verdad y sabe lo que está haciendo ahí.
Imagínate recibiendo un resultado y no estar sola con él. Saber que nos tienes a nosotras al otro lado, que alguien que conoce tu expediente va a ayudarte a entender qué significa y qué hacer.
Imagínate la noche antes de tu transferencia. Nerviosa, sí, porque eso es inevitable. Pero emocionada. Con ganas. Con la tranquilidad de que has hecho todo lo que estaba en tu mano para llegar hasta aquí en las mejores condiciones posibles.
Esa mujer eres tú cuando llegas al Círculo Beta habiendo mirado todo lo que se podía mirar.
El primer paso es la llamada de valoración. Cuéntanos tu caso y vemos si encajamos.